young boy and girl playing outside

Hablando con sus Hijos Sobre la Raza

Yo recuerdo ser niña pequeña, sacando lapicero tras lapicero de color de su caja, tratando de encontrar el color perfecto para pintar la piel de las imágenes en los libros de colorear en frente de mí. El problema siempre era el mismo; mi color de piel no existía en la caja. Yo recuerdo la emoción que sentía al abrir un regalo y encontrar a Teresa, la muñeca con cabello castaño, en vez de Barbie con sus ojos azules y cabello rubio. No me habían enseñado preferir representaciones de mi propio color, ni me habían dicho que juguetes y personajes de la televisión que se parecían a mi eran difíciles de encontrar. Estas eran ideas que forme por mí misma. La falta de personas como yo en los medios convencionales no fue ignorada por mi mente juvenil, igual como estoy segura que conceptos de raza y diferencias culturales no están ausentes en las mentes de los niños de hoy. No era que platicas sobre la raza fueron ignoradas a propósito en mi hogar, pero mis padres no sabían cómo ni por qué abordar el tema. Mis experiencias con raza como una persona de primera generación viviendo en los Estados Unidos fueron muy distintas a las de ellos como inmigrantes. En comparación a cuando ellos llegaron, los Estados Unidos aparentaba ser un lugar mucho más integrado y preocupaciones relacionados a la raza y los prejuicios parecían ser parte del pasado.

Esto no es muy diferente del modelo “ciego al color” que muchos padres utilizan hoy. Mucha gente cree que si no se habla de la raza o si se evita enseñarles prejuicios raciales a sus hijos, ellos crecerán sin ser expuestos a los prejuicios raciales y naturalmente serán tolerantes de los demás. El problema con esto es aunque usted o su familia no expongan a sus hijos a temas de la raza y prejuicios, los niños aun obtendrán algunos de estos mensajes a través de los medios, sus observaciones, y sus compañeros. Un estudio en el libro The First R: How Children Learn Race and Racism (El Primer R: Como Niños Aprenden de la Raza y el Racismo) encontró que niños tan pequeños como tres años excluirán a niños cuando están jugando basados en su raza. Un estudio titulado “In Blind Pursuit of Racial Equality” (“En la Búsqueda Ciega de la Igualdad Racial”) ha encontrado que cuando a los niños se les enseña la diversidad como un valor, ellos pueden identificar situaciones de discriminación racial mejor que los niños de padres quienes usaron el modelo “ciego al color”. Hablar con niños sobre la raza se puede sentir incomodo, pero al destacar los positivos de la diversidad cultural, hablar con sus hijos puede ser una experiencia divertida y enriquecedora.

Aquí hay algunas maneras que usted puede empezar las conversaciones de la raza y diversidad:
Hable con su hijo de su propia cultura. Seguido pensamos en la cultura como algo que le pertenece a otra gente, pero todos somos de algún lugar, independientemente de que si se acaba de mudar o si su familia ha vivido en un lugar durante generaciones. Enseñarle a su hijo de donde son sus antecedentes, que idiomas hablaron, y que tradiciones seguían pueden crear oportunidades para muchas actividades divertidas.
Lea libros que demuestran personas de diferentes razas y culturas con su hijo, y sugiera que sus maestros hagan lo mismo.
Aproveche los meses y días festivos que celebran diferentes culturas para enseñarle a su hijo sobre personajes históricos de diferentes razas. No se tiene que enfocar en la violencia que ocurrió durante los años sesenta para celebrar la valentía y paz que rodeaba el movimiento de los derechos civiles en los Estados Unidos y sus líderes. Mejor mencione como unifico a gente de todos colores y antecedentes para defender la igualdad, para que los niños no tengan la idea que hay alguna raza “mala” por la manera en cual algunas personas de esa raza quizá hayan tratado a otros.
Vayan a eventos locales, tal como festivales culturales, para exponerse a diferente comida, música, y arte.
Anime amistades con niños de diferentes culturas. Esto le permite a su hijo aprender de otras razas a través del contacto directo en lugar de estereotipos.
Conteste las preguntas de su hijo. En veces puede ser difícil, especialmente si su hijo hace una pregunta insensible a un momento inapropiado, pero callarlo puede hacer más daño que bien. Ignorar o callar sus preguntas les da la impresión que tener conversaciones acerca de la raza es algo malo. Mejor, trate de responder de una manera breve pero cortes y continúe la conversación cuando estén en su casa.

Recuérdeles a sus hijos que ser diferente no es lo mismo que ser “extraño”. Todos deberíamos celebrar las diferencias y aceptar a los demás. ¡Como padre, usted es el primer maestro de su hijo, así que sea un bueno y guie con su ejemplo!

Cristina Moreno es la Especialista de Divulgación Bilingüe en Penfield Children’s Center. Ella se graduó de la Universidad de Indiana con una Licenciatura en Comunicaciones y Cultura, y asignaturas secundarias en español y Telecomunicaciones.

https://www.kellogg.northwestern.edu/news_articles/2010/evan-apfelbaum-blind-pursuit.aspx
The First R: How Children Learn Race and Racism by Debra Van Ausdale, Joe R. Feagin Texas A&M University

 

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