Escrito por: Lainie Harris, Penfield Children’s Center

Los niños entre 3-12 años de edad pueden empezar a tener pesadillas o terrores nocturnos. Mientras que esto es un fenómeno común, aun puede causar temor o angustia. Ayudar a su hijo lidiar con las pesadillas y los terrores nocturnos puede sentirse intimidante, pero con un poco de apoyo, pueden ser tolerables.

Las pesadillas solo son sueños atemorizantes.

 Los niños tienen pesadillas tarde en el ciclo del sueño, seguido durante la madrugada. Un niño puede recordar el sueño y la razón por cual le causo miedo, y es posible que tenga el mismo sueño en múltiples noches.

Los terrores nocturnos tienden venir de familia.

Los terrores nocturnos son caracterizados por episodios recurrentes de llanto intenso y temor cuando el niño esta dormido, y seguido es difícil despertarlo. Los terrores nocturnos seguido suceden un promedio de 90 minutos después que haya comenzado el ciclo de sueño. Al contrario de las pesadillas, muchos niños no recuerdan el sueño después de tener un episodio de terror nocturno. Los niños pueden sentirse confundidos o no ser responsivos, y usualmente al día siguiente no recuerdan lo que sucedió.

Mayo Clinic dice que los terrores nocturnos pueden incluir, pero no se limitan a:

  • Sentarse recto en la cama
  • Gritar, pateando y golpeando
  • Sudor, respiración acelerada, y pulso acelerado
  • Dificultad despertando al niño
  • Un niño inconsolable

Porque los niños no están despiertos durante un terror nocturno, los padres no los pueden consolar – esto hace los episodios aún más alarmantes para ambos el niño y el padre.

Es estimado que 1-6% de los niños tienen terrores nocturnos.

 Causas de terrores nocturnos

  • Eventos estresantes
  • Fiebre
  • Falta de dormir
  • Medicamentos que afectan el sistema nervioso central (el cerebro)
  • Si recientemente recibió anestesia para una cirugía

Los niños usualmente dejan de tener terrores nocturnos cuando llegan a la adolescencia.

 

La mayoría del tiempo, los terrores nocturnos y las pesadillas suceden con menos frecuencia y ceden cuando su hijo crece. Según familydoctor.org, “Las pesadillas y terrores nocturnos en los niños usualmente no son a causa de una enfermedad mental o física. Seguido las pesadillas suceden después de un evento que es físicamente o emocionalmente estresante.”

Si las pesadillas o terrores nocturnos siguen sucediendo y perturban el sueño de su hijo, puede afectar su habilidad de funcionar durante el día.

 Es importante hacer todo en su poder para ayudarle a su hijo a sentirse seguro. Aquí hay algunos consejos para ayudarle a su hijo a sentirse protegido y dormir mejor.

  • Mantenga una rutina a la hora de dormir
  • Incorpore actividades agradables como leer o escuchar música
  • Asegure que su hijo este durmiendo lo suficiente (la fatiga puede contribuir a los terrores nocturnos)
  • Preste atención al nivel de estrés o ansiedad de su hijo e investigue que es lo que le está molestando.

 

¿Cuáles son algunos métodos que usted usa para evitar los malos sueños?

 

Referencias

http://www.webmd.com/sleep-disorders/night-terrors#1

https://familydoctor.org/condition/nightmares-and-night-terrors/

https://www.parent.co/how-to-help-your-child-with-night-terrors/