Trabajando con familias a través de los años, he aprendido que no importa qué edad tiene un niño o en que etapa de su desarrollo esta, los elogios son una parte clave en promover el crecimiento social-emocional de cualquier niño. Niños necesitan saber que su buen comportamiento es apreciado y que están haciendo bien en los ojos de sus padres. Dejándole saber a los niños que están haciendo bien es igual de importante que establecer límites en los comportamientos que los padres no quieren ver. Pero en veces se les hace difícil a los padres dar elogios por comportamientos positivos, especialmente si el niño está teniendo un día cuando muchos comportamientos negativos (tal como berrinches y comportamientos agresivos) están sucediendo. Seguido los padres dicen, “Se porto mal todo el día. ¡No pude encontrar nada que merecía elogios!” Lo que yo siempre les digo a los padres es que quizá estos son los días cuando sus hijos necesitan más elogios, aunque sea por la cosa más pequeña, tal como escuchar una vez una instrucción simple, por ejemplo: “Johnny, por favor dame el vaso.” Dar elogios a los niños por cosas que son simples les deja saber que usted les está poniendo atención y les enseña que si escuchan, recibirán elogios y esperamos que esto cause que quieran repetir este comportamiento en el futuro. Si padres solo se enfocan en los comportamientos negativos, un niño puede tener dificultad para aprender cómo comportarse de una manera positiva.

Para poder conectar el comportamiento con la recompensa y luego aprender a repetir este comportamiento en el futuro, niños necesitan recibir elogios seguido y lo más pronto posible después de que suceda el buen comportamiento. Padres deberían dar elogios consistentemente, demostrar entusiasmo, y ser lo más especifico posible. Es buena idea dejarle saber a su hijo exactamente lo que está haciendo bien. Por ejemplo, decirle “Gracias” a su hijo es un buen comienzo, pero decirles “Gracias por darme tu vaso,” es mejor.

Otra parte de dar elogios es encontrar que es lo que motiva a su hijo y usar eso como una recompensa. Unos niños responden a recompensas físicos, tal como un abrazo, un beso, chocar las manos, o una palmada en la espalda. Otros niños quizá necesiten algo mas, como calcomanías, dulces, o premios pequeños. Cuando usa calcomanías o dulces, use uno a la vez. La idea es no darle a su hijo toda una hoja de calcomanías o paquete de gomitas de fruta cada vez que haga algo bien. Si le da uno a la vez, la recompensa será más especial.

También podría ser útil escoger cuales comportamientos gustaría ver más seguido para ayudarle a enfocarse en cuales comportamientos trabajar. Padres típicamente quieren que sus hijos escuchen mas, compartan/jueguen mejor con sus hermanos, que ayuden mas, y que sigan sus rutinas diarias. Padres también quieren ayudar a sus hijos tener éxito, no darles instrucciones que son muy difíciles para ellos y que vayan a causar frustración. Por ejemplo, si su hijo tiro todos sus juguetes en el piso, podría ser abrumador para ellos escuchar, “Johnny, recoge estos juguetes,” cuando termine la hora de jugar. Dividirlo en pasos más pequeños y usar elogios seguido ayudara a hacer el trabajo más fácil para su hijo y el sentirá confianza que lo puede hacer. Por ejemplo, se puede comenzar con, “Johnny, recoge los bloques.” Dele elogios después de eso, aun si usted tuvo que ayudarle un poco a recogerlo. Luego siga con los lapiceros de colores, rompecabezas, etc., y siga dando elogios en cada paso.

Cuando los niños se acercan a la edad escolar, también pueden establecer un sistema de recompensa. Por ejemplo, si su hijo se gana 10 calcomanías cada día por buen comportamiento, se le da un “premio”, tal como algo pequeño de la tienda del dólar, o lo que sea que motive a su hijo. Quizá ganar un privilegio especial tal como ver una película favorita juntos o dejar que su hijo decida lo que su familia va a comer son ejemplos de recompensas más grandes. Solo asegure que la recompensa no sea nada muy extravagante. Si usted promete una recompensa, debe asegurar que es algo con que pueda cumplir.

Seguir estas técnicas simples de dar elogios le ayudaran a usted y a su hijo a tener una relación mas positiva.

¿Cual es la recompensa favorita de su hijo para su buen comportamiento?

Sarah Wittmann es una Consejera Profesional Licenciada quien coordina servicios para el programa de Nacimiento a 3 Años en Penfield Children’s Center. Su enfoque es salud mental y ella les ofrece apoyo extra a los padres y niños con quien trabaja.