Escrito por: Cristina Moreno, Especialista Bilingüe de Divulgación Comunitaria, Penfield Children’s Center

Mantener un jardín puede ser mucho trabajo, pero también puede ser buena manera de relajarse y pasar tiempo al aire libre. Muchos niños disfrutan de estar en el jardín, ya sea trabajando en el jardín o simplemente pasando tiempo ahí, porque hay mucho que hacer y explorar. Los jardines también son una buena herramienta para ayudarles a los niños a aprender sobre la ciencia y naturaleza. Mientras que los jardines pueden ser disfrutados por personas de cualquier edad, un jardín sensorial es un tipo de jardín especial que es particularmente lúdico y fantasioso, lo cual lo hace un lugar maravilloso para los niños. Un jardín sensorial es hecho con el propósito de ser interactivo y estimular los cinco sentidos a través del tacto, sabor, olfato, vista, y sonido, los cuales usamos para recibir toda clase de información de nuestro ambiente y aprender sobre nuestro mundo. No solo son los jardines sensoriales divertidos para los niños, si no también pueden ser especialmente beneficiosos para los niños y adultos quienes tienen problemas o desordenes del procesamiento sensorial.

Todos tienen diferencias en sus preferencias sensoriales. Por ejemplo, algunas personas disfrutan de estar en ambientes vivaces mientras que otros prefieren la paz y tranquilidad. Algunos individuos quizá disfruten de sentir una variedad de texturas pero otros pueden sentirse aprensivos si tienen que tocar algo suave y blando, tal como lodo o masa. Estas diferencias son perfectamente bien y normal, sin embargo algunos individuos pueden encontrar que sus sentidos les dan demasiada información o no les dan lo suficiente, y esto puede interferir con su habilidad de participar en actividades diarias. Es posible que estos individuos tengan una condición conocida como Desorden del Procesamiento Sensorial. Un individuo con un desorden del procesamiento sensorial puede ser sobre estimulado con la información que recibe a través de sus sentidos y sentirse incomodo en ciertas situaciones, tal como un individuo quien es sensible a los sonidos y percibe el zumbido ligero de las luces florecientes como un sonido fuerte y molestoso. Algunos individuos con un desorden del procesamiento sensorial pueden ser menos sensibles a la información que reciben de sus sentidos, y a causa de eso desear más estimulación sensorial. Los jardines sensoriales pueden ser buenos para ayudar a individuos quienes tienen problemas del procesamiento sensorial porque pueden ofrecer un ambiente tranquilizante en cual se puede explorar diferentes estimulantes sensoriales a su propio paso y dentro de su propio nivel de comodidad.

Un jardín sensorial puede ser tan grande o pequeño como lo desee, pero típicamente incluyen plantas y materiales que captan los cinco sentidos. La mitad de la diversión es el hecho de crear un jardín especialmente entallado para las necesidades de su hijo, así que siéntase libre para explorar los gustos y disgustos sensoriales de su hijo cuando este eligiendo que incluir en su jardín. Aquí hay algunas ideas para comenzar.

• Vista – Puede estimular el sentido de vista al incorporar flores de muchos colores en su jardín. Puede elegir colores contrastantes o complementarios, o simplemente puede elegir diferentes tonos del color favorito de su hijo. También puede incluir plantas de diferentes alturas y grosores, tal como delicadas viñas trepadoras y arbustos bajos y densos, y plantas de diferentes tamaños y estilos de hojas. Otra manera interesante de estimular la vista seria al permitir movimiento dentro del jardín, esto se puede lograr con plantas que se mueven en el viento, sembrar flores que atraen las mariposas o pájaros, o colocar molinillos de viento en diferentes sitios. Objetos que reflejan la luz, tal como espejos o fuentes de agua, también pueden añadir interés visual.

• Sonido – Hay varias maneras de incorporar sonidos en un jardín, ambos con plantas y otros materiales. Algunas plantas y zacates hacen sonidos sutiles cuando el viento pasa por ellos, y los sonidos naturales del viento entre las plantas y los pájaros cantando puede ser lo suficiente si su hijo es fácilmente estimulado. Si quiere añadir más sonidos, otros objetos que se pueden incluir en el jardín que producen sonidos son las fuentes de agua o campanas de viento. Las campanas de viento producen diferentes sonidos dependiendo del material de cuales son hechas, y pueden ser de todos tipos de metal, madera, plástico, y hasta vidrio. ¡Hace poco estaba buscando una campana de viento y mi sonido favorito fue producido por una hecha de llaves! Producía un sonido suave y lindo que sería perfecto para un jardín de niños y es algo que se puede hacer fácilmente con llaves viejas que quizá ya tenga en su casa.

• Olfato – Algunas flores y plantas, especialmente las hierbas, pueden agregar olores maravillosos al jardín. Los olores de hierbas frescas usualmente son sutiles y no demasiado dominantes, y se les puede animar a los niños que quiebren las hojas entre sus dedos para que suelten aún más de su olor. También hay muchas flores aromáticas de cuales puede escoger, pero en veces pueden ser muy fuertes. Es mejor limitar el número de plantas o flores de olor fuerte que incluye en su jardín, o sembrar plantas que florecen en distintas temporadas, para evitar ser abrumado por el olor. Plantas aromáticas incluyen hierbas como el romero, tomillo, eneldo, orégano, albahaca, y yerbabuena, y flores como las jazmines, gardenias, peonías, y rosas. ¡Hasta existen plantas que dicen oler a chocolate, tal como las margaritas de chocolate y la planta de chocolate con menta!

• Sabor – Puede ser especialmente divertido incluir plantas comestibles en su jardín porque los niños pueden ver como su comida crece y quizá hasta sean más dispuestos a probar comidas que de otra manera no querían. Cualquier fruta o verdura que crece un su clima sería una buena adición a su jardín; algunas plantas que crecen fácilmente incluyen ejotes, pepinos, jitomates, fresas, y cerezas. Muchas de las hierbas nombradas previamente también son buenas opciones para introducir a su hijo a sabores nuevos. Asegure de explicarle a su hijo cuales plantas pueden probar y márquelas si es necesario. Asegure de evitar el uso de pesticidas contra los insectos si quiere que su hijo pueda probar las plantas en su jardín.

• Tacto – Existen plantas y flores de muchas diferentes texturas y puede escoger todas las que guste para ofrecer estimulación al sentido de tacto. Esto puede incluir arboles con corteza áspera, arboles con corteza lisa, musgo, arbustos, y plantas con hojas de diferentes texturas. Plantas pueden tener hojas que se sienten gruesas y cerosas, delgadas y arrugadas, o suaves como el terciopelo. Otras plantas con texturas interesantes pueden incluir flores como los girasoles y bocas de dragón, zacates ornamentales, y Oreja de Borrego. También puede incluir cosas que no son plantas para añadir aún más texturas, tal como mantillo sobre las camas de las plantas, cojines para sentarse, y piedras de diferentes tamaños y formas.

No hay ninguna manera equivocada de hacer un jardín sensorial, pero para mantener un espacio seguro y disfrutable es mejor evitar ciertas plantas, tal como plantas con espinas y plantas que pueden causar reacciones alérgicas. Los niños pequeños siempre deberían de ser supervisados en el jardín y se les debe de recordar cuales plantas y frutas pueden probar y cuáles no. Mientras que es importante tener una variedad de plantas y materiales que capten el interés de su hijo, recuerde que tener demasiadas cosas estimulantes puede causar que el espacio se sienta incómodo y deje de ser disfrutable para su hijo. El jardín sensorial puede ser un lugar de aprendizaje, relajación, y exploración donde ambos niños y adultos pueden encontrar mucho que disfrutar entre todas las vistas, olores, y sonidos de la naturaleza.

¿Usted que gustaría incluir en un jardín sensorial?