Es estimado que entre el 15 y el 18 por ciento de niños tienen problemas de la salud mental y otros desafíos basados en el cerebro que interfieren con el aprendizaje. Los más comunes de estos son el Trastorno de Hiperactividad de Deficiencia de Atención, Oposición Desafiante, Trastornos de Ansiedad y un rango amplio de incapacidades del aprendizaje.

Crea o no, realmente ese es un estimado conservador. De acuerdo a una presentación a cual yo asistí con el Dr. Leonard Sax, es estimado que aproximadamente el 30 por ciento de niños batallan con el Trastorno de la Ansiedad Generalizada.

Mientras estos números son difíciles de tragar – y definitivamente desalentadores para los padres de niños pequeños – lo más importante que debe de realizar es que la intervención temprana hace una diferencia enorme. Tristemente, menos de una tercera parte de los niños reciben el cuidado y el tratamiento que necesitan a tiempo para poder mitigar las implicaciones a largo plazo de los desafíos médicos o educacionales los cuales normalmente son manejables y tratables.

¿Por qué es que los padres esperan para identificar los desafíos y para buscar apoyo? Hay muchas razones, incluyendo:

• El estigma social que se asocia con recibir tratamiento para la salud mental
• Los pediatras generalmente no son expertos en identificar o tratar la salud mental
• La identificación es complicada y cara (por el costo de los servicios y el ingreso perdido a causa de que los padres tienen que pedir libre del trabajo)
• Puede ser difícil encontrar y confiar en los individuos que dan las recomendaciones de recursos ya que uno quiere que ellos tengan experiencia en la salud mental de los niños
• Los padres están batallando desafíos e incapacidades similares a los de sus hijos
• Reticencia para “alocarles títulos” a los niños causa retrasos en la identificación y el tratamiento

Como padres a veces nos atascamos en una visión ideal de lo que nosotros queremos para nuestros niños. Cuando nos enfrentamos con problemas complejos, somos lentos para cambiar nuestro curso. Después de todo, para la mayoría de nosotros, esta es una nueva experiencia, y realmente nosotros no sabemos que esperar.

Nosotros supimos que mi hija tenía problemas complejos de la salud empezando desde las dos semanas de edad, y otra vez cuando tenía dos años, y luego a los cuatro años, y luego a los seis años. Nosotros lidiamos con cada desarrollo de la salud individualmente durante los años. Pero para ser honesta con usted – y con mi misma – yo tengo que admitir que ella tenía como ocho o nueve años antes de que yo aceptara honestamente que ella tiene “necesidades especiales”.

En serio, ella fue diagnosticada con el Trastorno de Hiperactividad y Deficiencia de Atención a la edad de cinco. Pero yo no entendí el impacto completo de lo que significaba eso hasta que ella estaba más cerca de los diez años. No me malinterprete, Yo pensé que yo estaba abordando el problema. Y de cierta forma, lo estaba haciendo.

Pero por muchos años yo nadé en las aguas profundas de denegación, perdida en la corriente. Seguí creyendo que, con un chaleco de salvavidas, era lo suficiente que yo sabía cómo nadar.

En retrospectiva, yo pienso que estuve preocupada que al reconocer que mi hija tenía un “problema” eso iba a destruir mis visiones de mi misma como mamá o de ella como la niña exitosa de mis sueños. No me daba cuenta que al lidiar con esos desafíos de frente realmente era la solución para seguir fiel a mi más grande visión.

Al fin y al cabo, como padres nosotros queremos que nuestros hijos se conviertan en adultos independientes que tienen vidas gratificantes. ¡Nosotros no tenemos ni idea de lo que realmente va a tomar para ayudarles a desarrollar esa visión por si mismos!

Cuando los niños con problemas de la salud mental no se identifican efectivamente y se tratan en la niñez, ellos terminan batallando para ser exitosos en casi todos los aspectos de sus vidas: tareas escolares, amistades, relaciones con miembros de la familia, y otros aspectos de su desarrollo.

La intervención temprana y el tratamiento los lleva a futuros mejores para los niños y sus familias.

Así que si usted sospecha que su hijo está luchando con un trastorno de la salud mental o con algún desafío del aprendizaje, no espere. ¡Entre más sabe con respecto a la fuente de las luchas de su hijo, usted podrá ayudarle mejor y más pronto!

¡El mejor regalo que usted se puede dar a sí mismo y a su hijo es reconocer que la vida es un camino lleno de baches! Los desafíos de la vida normalmente no son bloqueos del camino, pero sí requieren navegación cuidadosa.

Usted no tiene que abandonar sus metas y sus sueños cuando usted acepta que las cosas no van exactamente como usted lo planeó. ¡De hecho, agárrese bien de sus sueños! Ellos le ayudarán a encontrar la fuerza y el conocimiento que usted necesita para evitar todos esos baches que salen de repente en el camino de la crianza.

Comparta su experiencia de cuando aceptó que su hijo tenía necesidades especiales y los pasos que usted tomó para recibir los servicios que necesitaban.

Una escritora, entrenadora, y oradora, Elaine Taylor-Klaus es una co-fundadora y la directora general de ImpactADHD.com, un apoyo global y recurso de entrenamiento para los padres que tienen niños con el Trastorno de Hiperactividad y de Deficiencia de Atención y otros desafíos relacionados. Como defensora de la salud de las mujeres, la salud materna e infantil, nutricional, y la neurológica, Elaine sirve en la junta nacional de CHADD (Children and Adults with Attention Defecit Hyperactivity Disorder o Niños o Adultos con el Trastorno de Hiperactividad y Deficiencia de Atención). Como una voz apasionada para los padres, Elaine, en primer lugar, es una madre en una familia de cinco que tienen el Trastorno de la Hiperactividad y de Deficiencia de Atención.